El ejército se gasta un pastón en juguetitos, pero la mayoría no funcionan. Es que, entre que no tienen ni puta idea de tecnología y los chanchullos con las empresas de sus cuñados....
Pues sí, chaval, tienes toda razón. Hay un señor, catedrático de economía en Nueva York, Robert Bell se llama, que se dedica a escribir sobre estos temas en La Reserche (Mundo Científico en españa). Si pilláis algún día un artículo suyo, leerlo, son para partirse. Si no fuera por la habilidad innata de los militares para mantener secretitos, sería el despiporre.
Por ejemplo, el avión de transporte C-17 se desarrolló especialmente para aterrizar en pistas cortas. Pues bien, varios años después de haberse desarrollado el avión, todavía no se han desarrollado los sistemas informáticos que deberían permitir estos aterrizajes, ni se desarrollarán nunca. Sus alas se podrían partir en una tormenta y para evitar caer de cola en caso de fallar los motores tiene que transportar dos bloques de hormigón de 3'5 toneladas en el morro (el avión vacío no está en equilibrio). Pese a todo el ejército EEUU adquirió 7 unidades.
Del bombardero B-1B, que tenía que sustituir a los B-52 (usados desde 1955), el ejército de los EEUU adquirió 100 unidades entre 1985 y 1988, por valor de 30.000 millones de dólares. Entre sus muchos defectos, hay uno que resultaría increíble si no fuera que lo describe un informe oficial del congreso americano: "el riesgo de formación de hielo en los motores impide hacerlos girar por encima del agua, el barro, o la nieve en fusión, a temperaturas entre -7 i +9 grados centígrados". Pese a todo hicieron volar alguno los primeros días del ataque a Afganistán, os acordais?, aunque no creo que hicieran nada. En todos los periódicos salió una magnífica descripción de las virtudes del aparato, que el ejército de los EEUU hizo llegar convenientemente a la prensa. Había que justificar esta enorme estafa a los contribuyentes.
¿Cómo es posible que alguien haga unas chapuzas tan inmensas, y encima el estado compre esta chatarra? Pues bien, en la legislatura pasada, TODOS lo congresistas y senadores americanos que formaban parte de la comisión de defensa, habían trabajado para la industria militar. Os podeis imaginar en la actual. Y es habitual que los congresistas americanos reciban un cargo importante en una empresa militar cuando abandonan la carrera política.
También hay razones técnicas, por ejemplo el desarrollo simultanio. La industria militar tiene por costumbre desarrollar las diferentes piezas de un aparato por separado en diferentes empresas (así se reparte la subvención pública entre más estados/condados y se ganan más votos). Pero no se espera a montar un prototipo completo para fabricar las diferentes piezas en serie, no. Como el enemigo aprieta y hay prisa por sacar un nuevo ingenio más destructivo, se fabrican piezas para 100 aviones, se montan, y si luego el avión es un churro y se cae, pues no pasa nada. Total, nuestros amigos del congreso nos lo van a comprar igual, así que ¿por qué preocuparse?. Tantos años de estudiar ingeniería pa esto.
Y seguiríamos un buen rato, pero ya me estoy cansando.
Los fiascos tecnológicos militares son de risa
(Puntos:1)El ejército se gasta un pastón en juguetitos, pero la mayoría no funcionan. Es que, entre que no tienen ni puta idea de tecnología y los chanchullos con las empresas de sus cuñados....
Pues sí, chaval, tienes toda razón. Hay un señor, catedrático de economía en Nueva York, Robert Bell se llama, que se dedica a escribir sobre estos temas en La Reserche (Mundo Científico en españa). Si pilláis algún día un artículo suyo, leerlo, son para partirse. Si no fuera por la habilidad innata de los militares para mantener secretitos, sería el despiporre.
Por ejemplo, el avión de transporte C-17 se desarrolló especialmente para aterrizar en pistas cortas. Pues bien, varios años después de haberse desarrollado el avión, todavía no se han desarrollado los sistemas informáticos que deberían permitir estos aterrizajes, ni se desarrollarán nunca. Sus alas se podrían partir en una tormenta y para evitar caer de cola en caso de fallar los motores tiene que transportar dos bloques de hormigón de 3'5 toneladas en el morro (el avión vacío no está en equilibrio). Pese a todo el ejército EEUU adquirió 7 unidades.
Del bombardero B-1B, que tenía que sustituir a los B-52 (usados desde 1955), el ejército de los EEUU adquirió 100 unidades entre 1985 y 1988, por valor de 30.000 millones de dólares. Entre sus muchos defectos, hay uno que resultaría increíble si no fuera que lo describe un informe oficial del congreso americano: "el riesgo de formación de hielo en los motores impide hacerlos girar por encima del agua, el barro, o la nieve en fusión, a temperaturas entre -7 i +9 grados centígrados". Pese a todo hicieron volar alguno los primeros días del ataque a Afganistán, os acordais?, aunque no creo que hicieran nada. En todos los periódicos salió una magnífica descripción de las virtudes del aparato, que el ejército de los EEUU hizo llegar convenientemente a la prensa. Había que justificar esta enorme estafa a los contribuyentes.
¿Cómo es posible que alguien haga unas chapuzas tan inmensas, y encima el estado compre esta chatarra? Pues bien, en la legislatura pasada, TODOS lo congresistas y senadores americanos que formaban parte de la comisión de defensa, habían trabajado para la industria militar. Os podeis imaginar en la actual. Y es habitual que los congresistas americanos reciban un cargo importante en una empresa militar cuando abandonan la carrera política.
También hay razones técnicas, por ejemplo el desarrollo simultanio. La industria militar tiene por costumbre desarrollar las diferentes piezas de un aparato por separado en diferentes empresas (así se reparte la subvención pública entre más estados/condados y se ganan más votos). Pero no se espera a montar un prototipo completo para fabricar las diferentes piezas en serie, no. Como el enemigo aprieta y hay prisa por sacar un nuevo ingenio más destructivo, se fabrican piezas para 100 aviones, se montan, y si luego el avión es un churro y se cae, pues no pasa nada. Total, nuestros amigos del congreso nos lo van a comprar igual, así que ¿por qué preocuparse?. Tantos años de estudiar ingeniería pa esto.
Y seguiríamos un buen rato, pero ya me estoy cansando.