Historias
Slashboxes
Comentarios
 
Este hilo ha sido archivado. No pueden publicarse nuevos comentarios.
Mostrar opciones Umbral:
Y recuerda: Los comentarios que siguen pertenecen a las personas que los han enviado. No somos responsables de los mismos.
  • por dzomo (8183) el Viernes, 18 Octubre de 2002, 07:49h (#141687)

    Uno de los principales argumentos para los que buscan pretextos para apoyar la investigación militar es el supuesto aprovechamiento civil de la tecnología que genera.

    Evidentemente, sea grande o pequeño el aprovechamiento civil que de la tecnología militar se derive, si acordáramos que lo realmente importante son las aplicaciones civiles, los mismos resultados se habrían conseguido antes y con menos dinero si el esfuerzo se hubiera centrado en resolver los problemas civiles.

    Pero es que además, dicho aprovechamiento es mucho menor de lo que la gente acostumbra a creer. En todos los campos tecnológicos se produce un proceso de divergencia entre las aplicaciones civiles y las militares. Por ejemplo, en el campo de la aeronáutica, si bien en cierto momento el desarrollo de la aviación civil y militar tuvieron mucho en común, actualmente los militares sólo se interesan por la aviación supersónica, mientras que la única rentable en el sector civil es la subsónica. Ambas tecnologías son muy diferentes, y los progresos en un ámbito no son aplicables al otro.

    Las aplicaciones militares tienen siempre unas especificaciones muy extremas, que dan lugar a materiales y artefactos muy caros. A esto se añade el hecho de que nunca se repara en gastos, lo único que cuenta es tener un armamento más eficaz que tal o cual país. Resultado: unos productos que pueden realizar muy bien su labor, pero que nunca serán rentables en un mercado civil (o como mucho en prácticas extremas como la Fórmula 1, pero nunca mejorarán el bienestar general de la población).

    Se calcula que sólo un 10% de las patentes militares tienen alguna potencial aplicación civil.

    La confidencialidad en la investigación militar sólo viene a empeorar las cosas.

    Nos han hecho mucha propaganda de tal o cuál cosa que no existiría sin los militares. Pero posiblemente hay muchas más cosas que no existen precisamente por culpa de los militares, o que sin ellos se habrían desarrollado antes. Es el caso por ejemplo del transistor, que mucha gente cree incluso que es un invento militar. El transistor fue desarrollado por ATT en el 47, en el campo civil, para reducir el tamaño de las redes telefónicas. Llegaron los militares y se hicieron con la patente, y obligaron a ATT a dejar de usar el transistor en componentes para telefonía y a desarrollar nuevos tipos de transistores para tecnologías muy específicas que les interesaban a ellos. Así pasaron los años y el transistor no pudo ser usado en telefonía hasta los años sesenta.