Si se lee el artículo de lo que habla es de una ventaja evolutiva que todo el que haya practicado el noble deporte de la caza la habra usado, o sea el acoso y pisteo de la pieza herida.Para ello si se hiere a la pieza se le debe perseguir a paso gimnástico y prudente para acelerar su caida y rematarla, evitando sufrimiento innecesario y peligros a terceros y daños a los perros.
Otra modalidad de caza, en la que se llega a la máxima expresión la idea de darle al animal las maximas ventajas y al humano las mínimas ayudas tecnológicas es la caza de conejos a garrotazos, practicada durante las siegas de las cosechadoras en las explotaciones minifundistas del antiguo reino de Granada.
Básicamente consiste en una reunión de mozos con estacas más o menos improvisadas situados en las lindes de la finca, mientras la cosechadora inicia la siega realizando un trayecto en espiral de fuera a dentro.
Los conejos se ven concentrando en el centro hasta que la segadora pasa por allí, con lo inician la huida al abrigo de las lindes, zanjas u otros sembrados espesos, como habas o coliflores.
El mozo emprende veloz carrera cortando el paso del lagomorfo que usa los carriles generados por las ruedas de la cosechadora. El animal se ve obligado a saltar los pajotes dejados en la siega, disminuyendo la velocidad de su desplazamiento, mientras el mozo salva dicho obstaculo con agilidad dada la altura de sus rodillas.
El lance culmina con el garrotazo sobre la cabeza o lomo de la pieza en un ángulo obtuso respecto la trayectoría del conejo, asegurando el impacto. El conejo cae y el mozo se arroja sobre la presa capturandolo.
Seguidamente se le rompe el cuello al conejo, si no está muerto ya, se le destripa, se rellena de laurel silvestre para su conservación y se frie con aceite de oliva y unos dientes de ajo y el laurel silvestre, regandolo con vino del terreno o cerveza.
Luego se lo comen los mozos de la partida de caza, comentando los lances del día.
Una partida de cuatro mozos vigorosos en una tarde pueden cazar dos o tres conejos, dado que la tarea de adelantar a la carrera a un conejo y atinarle con el garrotazo requiere pericia, vigor y bastante suerte dado lo irregular del terreno. Se recomienda como calzado la Jhayber New Olimpo o las zapatillas de entrenamiento del Ejercito.
Por tanto se demuestra que es una práctica noble y sostenible, seleccionando la especie, ya que eliminalos ejemplares lentos.
Ademas al ser practicada en Verano, mo interfiere con los estudios uiversitarios de los mozos, ya que la cultura y el respeto es el rasgo diferenciador del ser humano.
La caza de conejos a garrotazos y la cultura
(Puntos:2, Divertido)( Última bitácora: Viernes, 29 Abril de 2005, 12:07h )
Si se lee el artículo de lo que habla es de una ventaja evolutiva que todo el que haya practicado el noble deporte de la caza la habra usado, o sea el acoso y pisteo de la pieza herida.Para ello si se hiere a la pieza se le debe perseguir a paso gimnástico y prudente para acelerar su caida y rematarla, evitando sufrimiento innecesario y peligros a terceros y daños a los perros.
Otra modalidad de caza, en la que se llega a la máxima expresión la idea de darle al animal las maximas ventajas y al humano las mínimas ayudas tecnológicas es la caza de conejos a garrotazos, practicada durante las siegas de las cosechadoras en las explotaciones minifundistas del antiguo reino de Granada.
Básicamente consiste en una reunión de mozos con estacas más o menos improvisadas situados en las lindes de la finca, mientras la cosechadora inicia la siega realizando un trayecto en espiral de fuera a dentro.
Los conejos se ven concentrando en el centro hasta que la segadora pasa por allí, con lo inician la huida al abrigo de las lindes, zanjas u otros sembrados espesos, como habas o coliflores.
El mozo emprende veloz carrera cortando el paso del lagomorfo que usa los carriles generados por las ruedas de la cosechadora. El animal se ve obligado a saltar los pajotes dejados en la siega, disminuyendo la velocidad de su desplazamiento, mientras el mozo salva dicho obstaculo con agilidad dada la altura de sus rodillas.
El lance culmina con el garrotazo sobre la cabeza o lomo de la pieza en un ángulo obtuso respecto la trayectoría del conejo, asegurando el impacto. El conejo cae y el mozo se arroja sobre la presa capturandolo.
Seguidamente se le rompe el cuello al conejo, si no está muerto ya, se le destripa, se rellena de laurel silvestre para su conservación y se frie con aceite de oliva y unos dientes de ajo y el laurel silvestre, regandolo con vino del terreno o cerveza.
Luego se lo comen los mozos de la partida de caza, comentando los lances del día.
Una partida de cuatro mozos vigorosos en una tarde pueden cazar dos o tres conejos, dado que la tarea de adelantar a la carrera a un conejo y atinarle con el garrotazo requiere pericia, vigor y bastante suerte dado lo irregular del terreno. Se recomienda como calzado la Jhayber New Olimpo o las zapatillas de entrenamiento del Ejercito.
Por tanto se demuestra que es una práctica noble y sostenible, seleccionando la especie, ya que eliminalos ejemplares lentos.
Ademas al ser practicada en Verano, mo interfiere con los estudios uiversitarios de los mozos, ya que la cultura y el respeto es el rasgo diferenciador del ser humano.