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  • por algarcia (11677) el Viernes, 10 Marzo de 2006, 22:07h (#710843)

    Que un país del primer mundo cultive su propio tabaco, sus propias lentejas o su propio arroz es algo autárquico, insolidario, antisocial, absurdo.

    Tienes razón, para eso ya están los negros y amarillos que cobran cuatro perras porque las empresas del primer mundo neocolonizan sus países. Para no ser antisocial hay que felicitar y aplaudir las subvenciones que los gobiernos dan a las empresas del primer mundo, empresas que luego entran en los mercados del tercero destruyendo por su poder —logrado gracias a los subsidios de los que gozan— los mercados locales y proletarizan bien proletarizado al personal, ayudadas por la opresión política también que suele haber en esos países y luego juegan orwellianamente a presentarse como benefactoras porque "dan trabajo a los pobres", cuando lo único que hacen es someter a la gente para conseguir mano de obra barata para sacar plusvalías mayores para los señoritos que viven en la Quinta Avenida. Viva el hombre blanco y su desarrollismo económico. Olé, productos baratos para occidente. A consumir, venga que no pare la máquina de hacer dinero.

    Abajo la globalización. A eso antes lo llamaban mercantilismo y los liberales lo criticaban. Ahora los neo-liberales lo aplauden. Neoliberales = neomercantilistas.

    Cuidado que cultivar arroz en el primer mundo es algo indecente. Pero ojo, destrozar mercados en el tercero, hacer competencia ya no deseleal, sino sencillamente hijoputesca, llenar de subsidios a las empresas ricas y luego poner el grito en el cielo si aparece un sindicalista totalitario hijo del grandísimo Stalin que lo parió, es muy liberal en estos días.

    Hostia desvarío ya. Pero me jode a mí mucho que se habla tan a la ligera del comercio internacional, cuando no es tan fácil como nos lo pintan los neo-liberales.

    [ Padre ]