por
pobrecito hablador
el Viernes, 10 Marzo de 2006, 18:34h
(#710752)
No sé cómo mides las "cosas que de verdad importan", pero yo creo que es mucho más rentable, justo y sostenible regar un campo de golf en Almería que una plantación de tabaco, de arroz o de lo que sea.
Una vez cubiertas todas las necesidades de alimentación, higiene y tal... ¿no deberíamos disponer del agua como de cualquier otro recurso natural, transportándolo y usándolo de la forma más racional, sostenible y rentable?
De la misma forma que uno no construye una central eólica donde no hay viento, ni pone paneles solares donde no hay sol, lo lógico es llevar el agua al punto donde pueda aprovecharse con mayor rentabilidad, por supuesto asegurando caudales ecológicos y sin provocar desabastecimientos en el origen).
Y oye, si el turismo de lujo quiere gastarse los duros en un hotel de la costa en Almería y no en uno de Burgos, pues habrá que garantizar que haya hielo para sus daiquiris y agua para su jacuzzi ;)
Lo que es poco inteligente en un país del primer mundo es usar el agua para cultivos de regadío. Está requetedemostrado que el metro cuadrado de césped es muchísimo más rentable y genera más puestos de trabajo. Que un país del primer mundo cultive su propio tabaco, sus propias lentejas o su propio arroz es algo autárquico, insolidario, antisocial, absurdo.
Y en cuanto al valor ecológico... lo más ecológico sería no plantar ni construir nada de nada. La Naturaleza no ha ido sembrando naranjos en Valencia, eso lo hemos hecho nosotros, modificando el ecosistema original. Así que, partiendo de que algo del ecosistema vamos a tener que jorobar... demúestrame por qué el césped es peor solución.
Que un país del primer mundo cultive su propio tabaco, sus propias lentejas o su propio arroz es algo autárquico, insolidario, antisocial, absurdo.
Tienes razón, para eso ya están los negros y amarillos que cobran cuatro perras porque las empresas del primer mundo neocolonizan sus países. Para no ser antisocial hay que felicitar y aplaudir las subvenciones que los gobiernos dan a las empresas del primer mundo, empresas que luego entran en los mercados del tercero destruyendo por su poder —logrado gracias a los subsidios de los que gozan— los mercados locales y proletarizan bien proletarizado al personal, ayudadas por la opresión política también que suele haber en esos países y luego juegan orwellianamente a presentarse como benefactoras porque "dan trabajo a los pobres", cuando lo único que hacen es someter a la gente para conseguir mano de obra barata para sacar plusvalías mayores para los señoritos que viven en la Quinta Avenida. Viva el hombre blanco y su desarrollismo económico. Olé, productos baratos para occidente. A consumir, venga que no pare la máquina de hacer dinero.
Abajo la globalización. A eso antes lo llamaban mercantilismo y los liberales lo criticaban. Ahora los neo-liberales lo aplauden. Neoliberales = neomercantilistas.
Cuidado que cultivar arroz en el primer mundo es algo indecente. Pero ojo, destrozar mercados en el tercero, hacer competencia ya no deseleal, sino sencillamente hijoputesca, llenar de subsidios a las empresas ricas y luego poner el grito en el cielo si aparece un sindicalista totalitario hijo del grandísimo Stalin que lo parió, es muy liberal en estos días.
Hostia desvarío ya. Pero me jode a mí mucho que se habla tan a la ligera del comercio internacional, cuando no es tan fácil como nos lo pintan los neo-liberales.
[OT] lo que "de verdad importa"
(Puntos:-1, FueraDeTema)Una vez cubiertas todas las necesidades de alimentación, higiene y tal... ¿no deberíamos disponer del agua como de cualquier otro recurso natural, transportándolo y usándolo de la forma más racional, sostenible y rentable?
De la misma forma que uno no construye una central eólica donde no hay viento, ni pone paneles solares donde no hay sol, lo lógico es llevar el agua al punto donde pueda aprovecharse con mayor rentabilidad, por supuesto asegurando caudales ecológicos y sin provocar desabastecimientos en el origen).
Y oye, si el turismo de lujo quiere gastarse los duros en un hotel de la costa en Almería y no en uno de Burgos, pues habrá que garantizar que haya hielo para sus daiquiris y agua para su jacuzzi ;)
Lo que es poco inteligente en un país del primer mundo es usar el agua para cultivos de regadío. Está requetedemostrado que el metro cuadrado de césped es muchísimo más rentable y genera más puestos de trabajo. Que un país del primer mundo cultive su propio tabaco, sus propias lentejas o su propio arroz es algo autárquico, insolidario, antisocial, absurdo.
Y en cuanto al valor ecológico... lo más ecológico sería no plantar ni construir nada de nada. La Naturaleza no ha ido sembrando naranjos en Valencia, eso lo hemos hecho nosotros, modificando el ecosistema original. Así que, partiendo de que algo del ecosistema vamos a tener que jorobar... demúestrame por qué el césped es peor solución.
Re:[OT] lo que "de verdad importa"
(Puntos:2)Que un país del primer mundo cultive su propio tabaco, sus propias lentejas o su propio arroz es algo autárquico, insolidario, antisocial, absurdo.
Tienes razón, para eso ya están los negros y amarillos que cobran cuatro perras porque las empresas del primer mundo neocolonizan sus países. Para no ser antisocial hay que felicitar y aplaudir las subvenciones que los gobiernos dan a las empresas del primer mundo, empresas que luego entran en los mercados del tercero destruyendo por su poder —logrado gracias a los subsidios de los que gozan— los mercados locales y proletarizan bien proletarizado al personal, ayudadas por la opresión política también que suele haber en esos países y luego juegan orwellianamente a presentarse como benefactoras porque "dan trabajo a los pobres", cuando lo único que hacen es someter a la gente para conseguir mano de obra barata para sacar plusvalías mayores para los señoritos que viven en la Quinta Avenida. Viva el hombre blanco y su desarrollismo económico. Olé, productos baratos para occidente. A consumir, venga que no pare la máquina de hacer dinero.
Abajo la globalización. A eso antes lo llamaban mercantilismo y los liberales lo criticaban. Ahora los neo-liberales lo aplauden. Neoliberales = neomercantilistas.
Cuidado que cultivar arroz en el primer mundo es algo indecente. Pero ojo, destrozar mercados en el tercero, hacer competencia ya no deseleal, sino sencillamente hijoputesca, llenar de subsidios a las empresas ricas y luego poner el grito en el cielo si aparece un sindicalista totalitario hijo del grandísimo Stalin que lo parió, es muy liberal en estos días.
Hostia desvarío ya. Pero me jode a mí mucho que se habla tan a la ligera del comercio internacional, cuando no es tan fácil como nos lo pintan los neo-liberales.