LIBRO: 5000 años antes de Cristo y otras fantasías filosóficas
AUTOR: Raymond M. Smullyan
Capítulo 13: 5000 años a. de C.
«Esto me recuerda a un teólogo igualmente desquiciante que decía que tiene que haber un Dios, porque si no, no se podría explicar la creación del Universo. Pero cuando le pregunté "¿cómo fue creado Dios?", contestó también: "No se puede seguir preguntando eternamente". Yo le dije: "Prometo no seguir preguntando eternamente; creo que es injusto que detengas la discusión donde te interesa. Sólo quiero hacer una pregunta más: ¿cómo fue creado Dios? Si contestas a esto satisfactoriamente, estoy dispuesto a terminar la discusión ahí". Contestó: "Hay cosas que sencillamente son un misterio". Me alivió ligeramente la inocencia de esta contestación, pero, como le expliqué a él, ¿por qué no decir sencillamente que la existencia del Universo es un misterio, y dejarlo así? ¿Por qué hay que mencionar a Dios? Por decirlo de otro modo, estoy de acuerdo en que algunas cosas pueden ser misteriosas en principio, pero ¿de qué sirve una hipótesis en la explicación de un misterio cuando la hipótesis misma plantea otro misterio tan desconcertante como el que pretende explicar?»
¿O acaso me dices que todos los creyentes lo son en tu mismo Dios y de la misma forma en que tú lo haces?
Ahora, en lugar de ver mi anterior comentario como una crítica contra tu persona, haz el esfuerzo de situarlo en su contexto.
Tenemos a una persona, que ocupa un elevado cargo en una institución religiosa (el Papa Benedicto XVI), que dice, de forma muy resumida, que la evolución es la obra de Dios. Es decir, que ante la hipotética pregunta «¿cual es el motivo de la evolución?», responde con «la obra de Dios».
Y, ¿no es esto una forma más de lo expresado en mi anterior comentario? ¿No está dando acaso una respuesta aun más enigmatica que la propia pregunta a la que pretende responder?
Es posible que me quieras responder diciendo que para tí esa respuesta no es enigmática, porque tú crees en Dios. Esa es tu elección, pero no tiene porqué ser la de todo el mundo.
Ahora bien, ¿acaso la respuesta de Benedicto XVI es válida para todos? ¿Explica el supuesto enigma para todo el mundo?
Para muchos de nosotros esa respuesta no resuelve nada en absoluto. ¿Por qué no habríamos de poder decirlo? Es más, ¿por qué no hacerlo demostrando el porqué a nosotros no nos resuelve nada?
Cita
(Puntos:2)( http://barrapunto.com/ )
AUTOR: Raymond M. Smullyan
Capítulo 13: 5000 años a. de C.
«Esto me recuerda a un teólogo igualmente desquiciante que decía que tiene que haber un Dios, porque si no, no se podría explicar la creación del Universo. Pero cuando le pregunté "¿cómo fue creado Dios?", contestó también: "No se puede seguir preguntando eternamente". Yo le dije: "Prometo no seguir preguntando eternamente; creo que es injusto que detengas la discusión donde te interesa. Sólo quiero hacer una pregunta más: ¿cómo fue creado Dios? Si contestas a esto satisfactoriamente, estoy dispuesto a terminar la discusión ahí". Contestó: "Hay cosas que sencillamente son un misterio". Me alivió ligeramente la inocencia de esta contestación, pero, como le expliqué a él, ¿por qué no decir sencillamente que la existencia del Universo es un misterio, y dejarlo así? ¿Por qué hay que mencionar a Dios? Por decirlo de otro modo, estoy de acuerdo en que algunas cosas pueden ser misteriosas en principio, pero ¿de qué sirve una hipótesis en la explicación de un misterio cuando la hipótesis misma plantea otro misterio tan desconcertante como el que pretende explicar?»
No es bueno generalizar
(Puntos:2)( http://barrapunto.com/ )
Ahora, en lugar de ver mi anterior comentario como una crítica contra tu persona, haz el esfuerzo de situarlo en su contexto.
Tenemos a una persona, que ocupa un elevado cargo en una institución religiosa (el Papa Benedicto XVI), que dice, de forma muy resumida, que la evolución es la obra de Dios. Es decir, que ante la hipotética pregunta «¿cual es el motivo de la evolución?», responde con «la obra de Dios».
Y, ¿no es esto una forma más de lo expresado en mi anterior comentario? ¿No está dando acaso una respuesta aun más enigmatica que la propia pregunta a la que pretende responder?
Es posible que me quieras responder diciendo que para tí esa respuesta no es enigmática, porque tú crees en Dios. Esa es tu elección, pero no tiene porqué ser la de todo el mundo.
Ahora bien, ¿acaso la respuesta de Benedicto XVI es válida para todos? ¿Explica el supuesto enigma para todo el mundo?
Para muchos de nosotros esa respuesta no resuelve nada en absoluto. ¿Por qué no habríamos de poder decirlo? Es más, ¿por qué no hacerlo demostrando el porqué a nosotros no nos resuelve nada?