Bueno, si en la mecánica cuántica sólo hay funciones de onda y
condiciones de contorno, en la
mecánica clásica sólo hay partículas, campos, y condiciones de
contorno. Por supuesto, eso significa un cambio en
nuestra forma de concebir el mundo, pero no al nivel del que estamos
hablando, que es el de que haya finalidades en el universo,
algo que juega tan escaso papel en la física clásica como en la
cuántica.
En toda esta discusión no podemos dejar a un lado que
la mente humana tiene una fuerte tendencia a pensar en
en términos de causas finales. Es una proyección de nuestro mundo
psíquico al exterior. Y en el fondo, casi cualquier ley natural puede
formularse con esa terminología ¿cuántas veces no hemos oído decir que
un peso cae para disminuir su energía potencial? Lo que yo
digo es que es inevitable caer en trampas lingüísticas como esta ya
que el lenguaje humano no se inventó para expresar las leyes de la
ciencia moderna. Y que por tanto no debemos pasarnos de tiquismiquis
y protestar cuando oigamos a alguien decir que las jirafas tienen el
cuello largo para alcanzar las hojas. Ver la naturaleza de esa forma,
a cierto nivel, nos puede ayudar a entenderla.
Re:No es algo tan asumido.
(Puntos:2)( Última bitácora: Miércoles, 13 Febrero de 2008, 13:40h )
Bueno, si en la mecánica cuántica sólo hay funciones de onda y condiciones de contorno, en la mecánica clásica sólo hay partículas, campos, y condiciones de contorno. Por supuesto, eso significa un cambio en nuestra forma de concebir el mundo, pero no al nivel del que estamos hablando, que es el de que haya finalidades en el universo, algo que juega tan escaso papel en la física clásica como en la cuántica.
En toda esta discusión no podemos dejar a un lado que la mente humana tiene una fuerte tendencia a pensar en en términos de causas finales. Es una proyección de nuestro mundo psíquico al exterior. Y en el fondo, casi cualquier ley natural puede formularse con esa terminología ¿cuántas veces no hemos oído decir que un peso cae para disminuir su energía potencial? Lo que yo digo es que es inevitable caer en trampas lingüísticas como esta ya que el lenguaje humano no se inventó para expresar las leyes de la ciencia moderna. Y que por tanto no debemos pasarnos de tiquismiquis y protestar cuando oigamos a alguien decir que las jirafas tienen el cuello largo para alcanzar las hojas. Ver la naturaleza de esa forma, a cierto nivel, nos puede ayudar a entenderla.