Un embrión está vivo, claro que está vivo, no hay que filosofar sobre ello; esta tan vivo como las célula de mi piel, de mi brazo, etc.
Pero parece que el desinformado eres tú. ¿No te dan pena los millones de células de tu piel, uñas, pelos,... que se sacrifican para protegerte, todas ellas, en un ambiente químico específico podría llegar a ser un bebé, tu hermano gemelo.
Supongo que comprenderás que es absurdo ¿verdad?, todas esas células no son más que pequeñas máquinas biológicas que cumple con su programación, no tienen consciencia, no tienen "alma".
Bien ahora dime la diferencia entre esas células y las que forman un embrión de ocho células... exacto, la única diferencia es el ambiente químico en el que se encuentran.
Entonces, ¿porqué tanto escándalo por unas pelotitas que ni siente ni padecen? Exacto, porque los creyentes no saben en que momento situar la insuflación de almas que realiza su dios a los posibles futuros seres humanos. (Del mismo modo que una semilla no es un árbol, un embrión tampoco es un ser humano.)
Con lo que tenemos, como siempre, a un conjunto de poseedores de la verdad absoluta diciéndole a los demás lo que deben hacer, lo que está bien y lo que está mal, etc.
Re:Qué obsesión
(Puntos:2)Pero parece que el desinformado eres tú. ¿No te dan pena los millones de células de tu piel, uñas, pelos,... que se sacrifican para protegerte, todas ellas, en un ambiente químico específico podría llegar a ser un bebé, tu hermano gemelo.
Supongo que comprenderás que es absurdo ¿verdad?, todas esas células no son más que pequeñas máquinas biológicas que cumple con su programación, no tienen consciencia, no tienen "alma".
Bien ahora dime la diferencia entre esas células y las que forman un embrión de ocho células... exacto, la única diferencia es el ambiente químico en el que se encuentran.
Entonces, ¿porqué tanto escándalo por unas pelotitas que ni siente ni padecen? Exacto, porque los creyentes no saben en que momento situar la insuflación de almas que realiza su dios a los posibles futuros seres humanos. (Del mismo modo que una semilla no es un árbol, un embrión tampoco es un ser humano.)
Con lo que tenemos, como siempre, a un conjunto de poseedores de la verdad absoluta diciéndole a los demás lo que deben hacer, lo que está bien y lo que está mal, etc.