2a) No, te he entendido y no flipo (y mira que tengo colegas empeñados en conseguir que me emborrache, cuando no bebo casi nunca alcohol :-). Para empezar, te recuerdo que hablamos de un proceso aleatorio. Como tal, sólo tiene sentido considerar esa tasa (de una mutación por año, que probablemente es muy alta) como tasa media. Probablemente durante muchos años no se produjeron mutaciones, y las que se produjeron en otros fueron dañinas, pero eso sólo significa que la tasa de mutaciones beneficiosas es menor. Reescribo mi comentario, a ver si así lo dejo más claro: una cantidad tal de mutaciones es más que suficiente para que lleguemos a aparecer los humanos. Y, paralelamente, cualquier especie actual (y no, no quiero decir que la misma mutación ocurre a la vez en diferentes especies).
2b) Porque, una vez más, hay que recordar que las mutaciones no determinan la evolución, sólo dan posibilidades de evolucionar cuando la presión del medio ambiente es suficientemente alta para realizar una selección. Si tener un órgano no produce un desventaja evolutiva suficiente en el medio ambiente en el que se encuentra la especie, dicho órgano no va a desaparecer. Te recuerdo que las mutaciones se extienden a través de la descendencia: si una mutación no es especialmente beneficiosa, las probabilidades del portador de tener descendientes no aumentan tampoco demasiado, por lo que dicha mutación no se extenderá lo suficiente como para afectar a toda una población. En general, una especie nueva es un grupo de una especie anterior que ha acumulado suficientes mutaciones sin que haya habido apenas contacto con otros miembros externos al grupo mutado: en caso contrario, el influjo de los genes de la población general evitarán que el grupo mutado evolucione. Y 100.000 años evolutivamente, tampoco son una gran cantidad de tiempo: puede que haya habido una docena de mutaciones beneficiosas (quizá, por poner un ejemplo, la que permite a los europeos consumir leche cruda sin sufrir efectos adversos por la lactosa, en tanto que muchas otras poblaciones pierden el funcionamiento de la lactasa tras los primeros años de vida), pero no hemos "tenido suerte" y encontrado una adaptación especialmente notable. Incluso más: en general, la tendencia de una especie es a hacerse cada vez más especializada, no a volver atrás en el camino evolutivo. El ser humano parece especializarse en "no ser especialista": no somos grandes velocistas, no tenemos sentidos especialmenta agudos. Si hay algo que nos diferencia, es el tamaño y aprovechamiento de nuestro cerebro (no por la cantidad, sino por la diferencia) y nuestra capacidad para desplazarnos a distancias más largas que casi cualquier otra especie (no hace mucho leí que, aparentemente, una partida de caza podría matar a los animales de puro agotamiento, pues, como las hienas, tenemos un cuerpo hecho para correr largas distancias).
4) Bueno, como ya lo he comentado en 2a), si te parece quitamos este punto.
-- Marcos (cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad)
Ruego disculpes mi despiste. Se me olvidó el punto 3).
3) En efecto, hay muchos tipos de simios y muchas formas de cráneo dentro de los humanos. Pero... ¿cabe suponer que sólo los humanos con un tipo craneal concreto murieron en una época determinada? Reconozco que, en muchos casos, disponemos de muy pocos fósiles para establecer comparaciones, pero creo que estarás de acuerdo conmigo en que, estadísticamente, debería haber una mayor variedad de cráneos. Es posible que hayamos tenido mala suerte y sólo hayamos encontrado cráneos de unos tipos concretos (suponiendo que no todos los paleoantropólogos están inmersos en una conspiración masiva al respecto), pero es muy poco probable. Por ello, es muy poco probable que no se haya producido una evolución en la especie humana. Puesto que, según retrocedemos en el tiempo, los cráneos de homínidos y los de otros simios se parecen cada vez más, parece razonable pensar que tenemos un antepasado común (lamentablemente, aún no hallado, hasta donde recuerdo).
En aras de mantener el debate junto, te agradecería que corrigieras mi error y siguieras respondiendo a todo en un único comentario. Eso evitará que se pudieran repetir argumentos en paralelo y nos ahorrará tiempo a ambos.
-- Marcos (cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad)
Re:Y ya de paso...
(Puntos:1)( http://barrapunto.com/ | Última bitácora: Miércoles, 06 Noviembre de 2013, 12:05h )
2a) No, te he entendido y no flipo (y mira que tengo colegas empeñados en conseguir que me emborrache, cuando no bebo casi nunca alcohol :-). Para empezar, te recuerdo que hablamos de un proceso aleatorio. Como tal, sólo tiene sentido considerar esa tasa (de una mutación por año, que probablemente es muy alta) como tasa media. Probablemente durante muchos años no se produjeron mutaciones, y las que se produjeron en otros fueron dañinas, pero eso sólo significa que la tasa de mutaciones beneficiosas es menor. Reescribo mi comentario, a ver si así lo dejo más claro: una cantidad tal de mutaciones es más que suficiente para que lleguemos a aparecer los humanos. Y, paralelamente, cualquier especie actual (y no, no quiero decir que la misma mutación ocurre a la vez en diferentes especies).
2b) Porque, una vez más, hay que recordar que las mutaciones no determinan la evolución, sólo dan posibilidades de evolucionar cuando la presión del medio ambiente es suficientemente alta para realizar una selección. Si tener un órgano no produce un desventaja evolutiva suficiente en el medio ambiente en el que se encuentra la especie, dicho órgano no va a desaparecer. Te recuerdo que las mutaciones se extienden a través de la descendencia: si una mutación no es especialmente beneficiosa, las probabilidades del portador de tener descendientes no aumentan tampoco demasiado, por lo que dicha mutación no se extenderá lo suficiente como para afectar a toda una población. En general, una especie nueva es un grupo de una especie anterior que ha acumulado suficientes mutaciones sin que haya habido apenas contacto con otros miembros externos al grupo mutado: en caso contrario, el influjo de los genes de la población general evitarán que el grupo mutado evolucione. Y 100.000 años evolutivamente, tampoco son una gran cantidad de tiempo: puede que haya habido una docena de mutaciones beneficiosas (quizá, por poner un ejemplo, la que permite a los europeos consumir leche cruda sin sufrir efectos adversos por la lactosa, en tanto que muchas otras poblaciones pierden el funcionamiento de la lactasa tras los primeros años de vida), pero no hemos "tenido suerte" y encontrado una adaptación especialmente notable. Incluso más: en general, la tendencia de una especie es a hacerse cada vez más especializada, no a volver atrás en el camino evolutivo. El ser humano parece especializarse en "no ser especialista": no somos grandes velocistas, no tenemos sentidos especialmenta agudos. Si hay algo que nos diferencia, es el tamaño y aprovechamiento de nuestro cerebro (no por la cantidad, sino por la diferencia) y nuestra capacidad para desplazarnos a distancias más largas que casi cualquier otra especie (no hace mucho leí que, aparentemente, una partida de caza podría matar a los animales de puro agotamiento, pues, como las hienas, tenemos un cuerpo hecho para correr largas distancias).
4) Bueno, como ya lo he comentado en 2a), si te parece quitamos este punto.
Marcos (cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad)
Re:Y ya de paso...
(Puntos:1)( http://barrapunto.com/ | Última bitácora: Miércoles, 06 Noviembre de 2013, 12:05h )
3) En efecto, hay muchos tipos de simios y muchas formas de cráneo dentro de los humanos. Pero... ¿cabe suponer que sólo los humanos con un tipo craneal concreto murieron en una época determinada? Reconozco que, en muchos casos, disponemos de muy pocos fósiles para establecer comparaciones, pero creo que estarás de acuerdo conmigo en que, estadísticamente, debería haber una mayor variedad de cráneos. Es posible que hayamos tenido mala suerte y sólo hayamos encontrado cráneos de unos tipos concretos (suponiendo que no todos los paleoantropólogos están inmersos en una conspiración masiva al respecto), pero es muy poco probable. Por ello, es muy poco probable que no se haya producido una evolución en la especie humana. Puesto que, según retrocedemos en el tiempo, los cráneos de homínidos y los de otros simios se parecen cada vez más, parece razonable pensar que tenemos un antepasado común (lamentablemente, aún no hallado, hasta donde recuerdo).
En aras de mantener el debate junto, te agradecería que corrigieras mi error y siguieras respondiendo a todo en un único comentario. Eso evitará que se pudieran repetir argumentos en paralelo y nos ahorrará tiempo a ambos.
Marcos (cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad)